La Organización Mundial de la Salud (OMS) instituyó que cada 28 de julio se conmemoraría el Día Mundial contra la Hepatitis, una enfermedad que afecta al hígado y, según las estadísticas, en el mundo, cada 30 segundos muere una persona por complicaciones de esta enfermedad.
El objetivo de esta conmemoración es generar conciencia sobre las hepatitis virales, una inflamación del hígado que provoca enfermedades hepáticas graves y cáncer, puede ser causada por varios agentes: infecciosos (virus), tóxicos (alcohol, fármacos) o reacciones autoinmunes.
La fecha coincide con el natalicio del doctor Baruch Blumberg, científico galardonado con el Premio Nobel, quien descubrió el virus de la hepatitis B y desarrolló su primera vacuna.
El lema global de este año es “Hepatitis: desglosémosla», enfocado directamente en derribar los obstáculos financieros, sociales y de estigmatización que impiden el acceso a diagnósticos oportunos y tratamientos que salvan vidas. La meta principal de la OMS sigue fija en eliminar las hepatitis víricas para el año 2030.
Tipos de hepatitis y su forma de transmisión:
- Hepatitis A (VHA): Se transmite principalmente por agua o alimentos contaminados (vía fecal-oral). Suele causar infecciones agudas y autolimitadas (se cura sola). Cuenta con una vacuna preventiva.
- Hepatitis B (VHB): Altamente contagiosa, se transmite mediante fluidos corporales, relaciones sexuales sin protección, uso de jeringas compartidas y de madre a hijo durante el parto. Puede volverse crónica y derivar en cirrosis. Existe una vacuna muy efectiva que se aplica desde el nacimiento.
- Hepatitis C (VHC): Transmitida principalmente por contacto directo con sangre infectada (agujas, herramientas de tatuaje no esterilizadas). Se cronifica en la mayoría de los casos. No tiene vacuna, pero actualmente es curable en más del 95% de los casos gracias a tratamientos antivirales modernos.
- Hepatitis D y E: Menos comunes; la tipo D requiere obligatoriamente de la presencia de la hepatitis B para sobrevivir.
Amenaza silenciosa:
Tanto la hepatitis B y C, dañan el hígado lentamente sin mostrar síntomas claros. Recién se detecta cuando la persona manifiesta ictericia, piel u ojos amarillos, fatiga extrema o hinchazón abdominal, el órgano ya suele presentar cicatrización severa también conocida como cirrosis o tumores malignos.
El Ministerio de Salud Pública, a través del Programa Nacional de Control de VIH/SIDA y otras Infecciones de Transmisión Sexual, ha incorporado a su esquema regular de vacunaciones en el 2017 la vacuna contra la hepatitis B al recién nacido.
Fuente: unicanal.com.py
